EL GRAN DESAFÍO DE LA NAVIDAD​

Audio #1: Introducción

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“La Navidad no es una fecha, es una estado en la mente”

Mary Ellen Chase

¿En qué consiste este desafío?

Hola, buenos días soy, Mayte Velasco y os doy la bienvenida a este reto de crianza «El gran desafío de la Navidad».

En este reto vamos a compartir durante 5 días reflexiones y consejos, de todos esos aspectos que nos preocupan a padres y madres relacionados con estas fiestas navideñas.

Hablaremos de regalos, de fantasía, de abuelos, de emociones que se ponen a flor de piel en esta época del año y de conexión en familia.

Cada día recibirás un mail con el tema correspondiente y, en algunas ocasiones, complementado con material descargable.

Y ahora vamos de lleno al tema que nos ocupa.

La Navidad

Esa época del año tan esperada y que a la vez remueve tantas emociones.

¿Y por qué creéis que es una época que nos remueve tantas emociones y sentimientos?

Porque nos conecta con nuestras propias vivencias infantiles y, sean buenas o sean malas, empezamos a proyectar.

Si nuestras vivencias han sido buenas, queremos que nuestros hijos tengan las mismas.

Exactamente la misma ilusión que nosotros vivíamos.

Y si nuestras experiencias han sido malas, no queremos bajo ningún concepto que ellos las vivan como nosotros.

Y aquí llega una de las grandes trampas mortales en educación.

Las expectativas

Las expectativas de que todo sea exactamente como yo quiero que sea, o parecido.

Cuanto más altas las expectativas, más duro el choque con la realidad.

A estas alturas de la crianza ya nos hemos dado cuenta todos que los niños poco tienen que ver con las expectativas y mucho con la realidad.

Ellos viven en el aquí y en el ahora sin pensar en el futuro, sin pensar en el pasado.

Y llega el gran día.

Llevas semanas preparando: que si la carta Papá Noel, que si el regalito que le gusta, que si las luces, que si el enigma…

Y tu peque está muy cansado.

¿Y qué pasa cuando los peques están cansados o tienen hambre o le supera la emoción?

Rabieta

Y nos chocamos de golpe con la realidad con esa realidad que no habías contemplado.

Porque todo tenía que ser perfecto.

Así lo habías preparado.

¿Y quién paga este choque entre tus expectativas y la realidad?

Pues con suerte lo paga marido, con suerte lo paga mujer, pero lo más seguro es que lo paguen los peques.

Y en definitiva también lo pagas tú.

Porque no era lo que esperabas.

Porque te sientes culpable de no haber controlado tus impulsos.

Y bueno, nos levantamos, pasa otro día y nos damos cuenta de que esto poco tiene que ver con lo que habías planeado.

Porque la Navidad está llena de desencuentros.

Encuentros que son desencuentros.

Ya me entendéis.

Los abuelos

Los abuelos, que ya están hartos de criar, ahora quieren disfrutar de los nietos.

Y en ese disfrutar entienden que pueden mimarlos y consentirlos hasta el infinito.

Y entre desbordes, abuelos, expectativas y los problemas de pareja que acarrea todo esto, te encuentras con que han pasado las Navidades y poco han tenido que ver con la conexión en familia que deseabas.

En este reto vamos a trabajar todos esos aspectos que se nombrado anteriormente.

Pero sobre todo vamos a partir de las expectativas.

Vamos a partir de ver quién son nuestros hijos, nuestras hijas y de ver cuál es nuestra realidad.

Y a partir de ahí, fluir.

Porque sí, fluir es una de las grandes herramientas en crianza.

Fluir para poder garantizar que, aunque haya momentos difíciles, no vamos a perder la conexión.

Conexión

Sí, conexión, y hemos llegado a la palabra clave.

Porque al final, debajo de la Navidad, debajo de cualquier evento en nuestra vida, todos, todos estamos buscando conexión.

Así que está tiene que ser nuestra premisa: en todo momento no perder la conexión.

Con tus peques, con tu pareja, con tu familia…

Y sobre todo contigo mismo.

Y antes de seguir con este reto en el que vamos a hablar de muchos aspectos que te van a ayudar, no solamente para la Navidad sino para cualquier otro momento de tu vida, te animo a que te hagas esta pregunta.

¿Qué cosas de la Navidad son importantes para garantizar esta conexión?

¿Y qué cosas no son tan importantes y son más bien expectativas?

Si están bien y si no también.

Y sin más, me despido hasta mañana.

Mañana hablaremos de regalos, de cantidad, de calidad, de como gestionarlos y de propuestas.

No te lo pierdas, nos vemos mañana en el mismo sitio y a la misma hora que tengas un buen día.